El nacionalismo, el regionalismo, tomemos conciencia, causantes a menudo de las discrepancias a niveles internacionales, empieza y se elabora en los hogares.
Cuando existen rivalidades, pequeñas luchas fraticidas que padres y educadores permiten sin conciencia, estàn autorizando el desarrollos de ellas y su posterior externalizaciòn en el mundo, sobre "los otros" ( primos , compañeros, amigos y conocidos) hasta uniformar y extender criterios negativos que a su tiempo alcanzaràn a cada extranjero.
En vias de reformar ese criterio de elemental rivalidad inconsciente, tan comùn en el humano, podemos empezar por el Principio.
Instruyèndonos mutuamente que la inùtil, gratuita y narcicista opiniòn acerca de que "nosotros o lo nuestro, es mejor" subyacente en nuestras interrelaciones es destructiva, evitaremos colocarnos en posiciones arrogantes o defensivas que acarrean hostilidad y las cuales inutilizando nuestro concepto de Hospitalidad , nos alejan de dar el primer paso en la tan ansiada busqueda de unidad.
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